Eattie Eattie

RUTAS POR Campoo Y CANTABRIA

RUTA DE LA ARQUITECTURA RELIGIOSA DE CAMPOO

COLEGIATA DE SAN PEDRO (CERVATOS – CAMPOO DE ENMEDIO)

En la Colegiata de San Pedro llama poderosamente la atención su colección de canecillos, en donde abundan figuraciones de subida sexualidad. El hecho no es anormal en el románico, pero choca en Cervatos la repetición de escenas provocativas. En el siglo pasado, con cierta fantasía derivada del desconocimiento del arte románico, se llegó a suponer que tal vez fuesen los restos de un templo dedicado a Priapo.

IGLESIA DE SANTA MARIA (RETORTILLO – CAMPOO DE ENMEDIO)

En la loma de Retortillo, a unos 900 metros de altitud, en un emplazamiento privilegiado desde el que se domina todo el Valle de Campoo, la cabecera del Besaya y el Embalse del Ebro, se localiza una pequeña iglesia románica, construida sobre las ruinas de la ciudad romana de Julióbriga y de una necrópolis alto medieval de inhumación con tumbas de lajas y sarcófagos de piedra.

IGLESIA DE SANTA MARÍA LA MAYOR ( VILLACANTID – CAMPOO DE SUSO)

Dominando un bello paisaje, al borde de la carretera que conduce de Nestares a Barrio, se alza la curiosa silueta de la iglesia de Santa María la Mayor. El templo que hoy podemos contemplar es el resultado final de las ampliaciones que a partir de una pequeña iglesia románica de una sola nave se han ido realizando a lo largo de su historia.

TEMPLO PARROQUIAL DE SAN SEBASTIÁN (REINOSA)

La iglesia parroquial de San Sebastián es el mejor ejemplo de arquitectura barroca en la comarca de Campoo, y uno de los más sobresalientes de Cantabria. En la construcción de este emblemático edificio reinosano destacan al exterior su portada y su torre, y en el interior el retablo del altar mayor dedicado al santo titular del templo.

ERMITA DE SAN MIGUEL (OLEA – VALDEOLEA)

San Miguel de Olea, aún en su humilde rusticidad es una iglesia románica representativa de las corrientes artísticas populares. Pequeña de proporciones, de una sola nave y ábside semicircular, su cronología puede fijarse en los años mediados del siglo XII, poco después de 1150. En una reciente restauración, se halló un ara romana dedicada a los dioses, que aún se guarda en la nave.

IGLESIA DE SAN MARTÍN (SAN MARTÍN DE HOYOS – VALDEOLEA)

Dentro de su humildad, la iglesia de San Martín de Hoyos, situada en el bello valle de Olea, es un edificio interesante. La planta de la iglesia románica debió concebirse como de una sola nave para, tiempo después, modificarse con el añadido de dos capillas laterales. La sencilla decoración de los motivos ornamentales dificulta su datación, aunque es posible que se construyera a mediados del siglo XII.

IGLESIA DE SANTA OLALLA (LA LOMA – VALDEOLEA)

Pequeña iglesia de origen y reminiscencias románicas, con importantes modificaciones posteriores que enmascararon o destruyeron su primitiva fabrica. Parece que se consagró en 1174. Conserva en la bóveda y los muros del ábside pinturas murales al fresco del siglo XV. Junto a las cercanas de Mata de Hoz y Las Henestrosas, supone uno de los conjuntos más destacados de pintura gótica de la región.

IGLESIA DE SAN JUAN BAUTISTA (MATA DE HOZ – VALDEOLEA)

Típica iglesia románica de concejo, de una sola nave y muros de sillería. Ha tenido diversos añadidos en los siglos XV-XVIII, que modificaron sustancialmente su aspecto original. En general, mantiene un carácter popular, con una cronología posible dentro de la segunda mitad del siglo XII. En su interior conserva pinturas murales de gran interés, atribuidas al mismo autor de las próximas de Santa Olalla en La Loma y Las Henestrosas.

IGLESIA RUPESTRE (CAMPO DE EBRO – VALDERREDIBLE)

En el valle de Valderredible, olvidada por el largo tiempo transcurrido desde su génesis, que ha desmemoriado incluso el nombre del santo de advocación, encontramos la ermita rupestre de Campo de Ebro. Constituye sin lugar a dudas, junto con el grupo de evidencias rupestres del Alto Ebro, una de las primeras manifestaciones conservadas del cristianismo en nuestra región.

IGLESIA RUPESTRE DE LA VIRGEN DEL CARMEN (CADALSO – VALDERREDIBLE)

En la Cantabria meridional, en el valle de Valderredible, aprovechando las condiciones geológicas y climáticas de la ribera del Ebro, se desarrolló durante los primeros tiempos del medievo un destacado conjunto de manifestaciones artísticas y religiosas rupestres. De entre ellas, la ermita de la Virgen del Carmen de Cadalso posee una modesta singularidad.

COLEGIATA DE SAN MARTÍN (SAN MARTÍN DE ELINES – VALDERREDIBLE)

San Martín, es una de las cuatro colegiatas del románico de Cantabria -junto a Santillana, Castañeda y Cervatos-, y también uno de los edificios más señeros de esta época en la región. Sus valores arquitectónicos, escultóricos y pictóricos hacen suponer que se trato de un monasterio poderoso en su tiempo, que en el siglo XVI -ya colegiata- fue absorbida por la más poderosa de San Miguel de Aguilar de Campoo.

IGLESIA RUPESTRE DE SANTA MARÍA (SANTA MARÍA DE VALVERDE – VALDERREDIBLE)

Entre el impresionante panorama de eremitorios rupestres de Valderredible, destaca la Iglesia rupestre de Santa María de Valverde. A pesar de que su estructura actual dista en mucho de su primigenia configuración, puede tratarse que nos encontremos ante un insólito caso de iglesias pareadas. Al exterior, la espadaña proporciona al conjunto monumentalidad y esbeltez.

IGLESIA DE SAN AGUSTÍN (SAN MARTÍN DE VALDELOMAR – VALDERREDIBLE)

La impronta medieval es manifiesta en los pueblos y aldeas de Valderredible. En contraposición de aquellos memorables tiempos, la comarca padece hoy día un agudo éxodo demográfico. En San Martín de Valdelomar hallamos evocación del medievo en las piedras trabajadas de su iglesia parroquial. Previo a la fábrica de este templo, se localizan en San Martín de Valdelomar dos vestigios de la religiosidad rupestre representativos de los primeros tiempos de la Edad Media.

Casa Rural la Cova

RUINAS DE JULIÓBRIGA (RETORTILLO – CAMPOO DE EN MEDIO)

Se hallan las ruinas de "Iuliobriga" o Julióbriga, fundada por la IV legión romana en el siglo I a.C., posiblemente sobre un antiguo castro cántabro.

Las ruinas apenas dejan entrever la que fue la mayor y más importante de las ciudades romanas en Cantabria. Se estima que las excavaciones solo nos dejan admirar un cinco por ciento de lo que fue una ciudad de al menos 20 hectáreas. Hay tres zonas a visitar, separadas por una corta distancia. Junto a la iglesia románica de Retortillo, que se levantó sobre las ruinas de la ciudad de Julióbriga aparecen los restos de los que debió ser un edificio público columnado, un foro. Tal como disponían los romanos las ciudades, sabemos que esto era el centro de la ciudad, no solo geográfico, sino económico, político y judicial.

Un poco más adelante, está "La Llanuca", donde se descubrió la planta, en cimientos, de viviendas con peristilo y buen número de habitaciones. Al parecer pertenecen a dos casas con patio central, construidas en el siglo I d.C. para gentes de elevado estatus. Daban a una calle porticada, cuyas pilastras prismáticas se han reconstruido y que debió extenderse casi hasta la iglesia. La primera casa, de grandes dimensiones, tenía un depósito de agua que posibilitaba, en diferentes habitaciones, tomar baños termales de agua fría, caliente, templada e incluso de vapor. Contaba con unos establecimientos comerciales abiertos a la calle porticada.

La segunda casa tiene una planificación simétrica perfecta, modelo de la arquitectura romana en Hispania. Tenía patio porticado y estancias en un segundo piso, no es seguro que ocuparan toda la planta de la casa, pero si al menos el ala que daba a la calle. Los prados más altos demarcan los cimientos de dos casas y un pozo donde se hallaron una estela romana y vasijas de madera y varios objetos: sigillata, pendientes de oro...

En la zona a la izquierda de la carretera se descubren grandes casas populares con sus patios empedrados, columnas, mosaicos, etc. Hay dos casas importantes, la llamada "casa de los Morillos", en la que se encontraron en la cocina dos figuras metálicas con forma de toro, empleadas para sostener la leña. Se construyó sobre el 80 d.C. sobre otra vivienda anterior que se quemó en un incendio. Se conserva el primer peldaño de la escalera al segundo piso.

La otra casa, llamada de "los mosaicos" por su pavimento, en tonos blancos y negros, es mucho más amplia. También tenía termas y se ha encontrado un "hypocaustum", sistema empleada para calentar las habitaciones mediante un doble suelo. Con el declive del Imperio Romano, los habitantes de Julióbriga abandonaron la ciudad en la primera mitad del siglo III. Posteriormente, pudo haber algún poblado visigodo asentado, así como gente que llegó con la repoblación en el siglo VIII.

Casa Rural la Cova

RUTA POR LA ARQUITECTURA MILITAR DE CAMPOO

TORRE DE BUSTAMANTE (LA COSTANA – CAMPOO DE YUSO)

La torre de La Costana (también denominada de los Bustamante, por la familia que la ha habitado durante generaciones, o del Merino) constituye el único resto de arquitectura civil bajo medieval del municipio de Campoo de Yuso y su edificio más destacado. Su esbelta silueta –es la más elevada de las torres existentes en Cantabria– nos recuerda la influencia del poder señorial en otras épocas.

CASTILLO DE SAN VICENTE (ARGÜESO – HERMANDAD DE CAMPOO DE SUSO)

El castillo de Argüeso fue el emblema y la fortaleza del señorío de la casa de Mendoza en las tierras altas de Campoo. Construido sobre una pequeña loma, compuesto por dos torres y un cuerpo central que las une, y rodeado por una muralla que cierra el patio de armas, el de Argüeso representa el más destacado y antiguo ejemplo de castillo roqueño de Cantabria.

TORRE MEDIEVAL Y CASA SOLARIEGA ANEXA (PROAÑO – HERMANDAD DE CAMPOO DE SUSO)

En el pueblo de Proaño, a los pies de la Sierra del Cordel y a unos 970 m. de altitud, destaca el conjunto formado por la torre medieval, tres casas solariegas de la familia de los Ríos de diferentes épocas, la portalada, la capilla, un gran patio y el huerto. Del conjunto de edificaciones destaca la torre medieval, por su antigüedad y por los elementos que aún conserva. No obstante, su estado actual amenaza ruina, haciéndose necesaria una restauración.

TORRE DE CADALSO (CADALSO – VALDERREDIBLE)

La torre de Cadalso, por su morfología, parece una obra arquitectónica que escapa a los límites cronológicos medievales. Denota su pasada importancia militar, otorgando el topónimo a la localidad. Los cadalsos eran galerías de madera, colocadas en voladizo en la parte superior de las torres y fortificaciones, para la defensa vertical.

TORRE DE RUERRERO (RUERRERO – VALDERREDIBLE)

En el municipio de Valderredible, junto a la ribera del Ebro, del que toma el topónimo la localidad de Ruerrero, se encuentran los vestigios de esta hermosa atalaya bajomedieval, datable en los siglos XIV-XV. A pesar de su parcial estado ruinoso, conserva todavía su carácter señorial y un elemento singular de forma troncocónica en uno de los ángulos, con la función de refuerzo.